| Planteamos un volumen prismático con libertad total en planta, únicamente condicionada por la ubicación de dos núcleos de comunicación vertical. Este volumen se encuentra encerrado por un cubo de cristal y éste a su vez se encuentra en el interior de una retícula conformada por el despiece de la sillería de la Muralla del Mar, donde únicamente los tendeles (forjados) tienen continuidad. Las separaciones verticales son de composición libre y ésta podrá variar en función de la distribución, consiguiendo así una planta y fachada libre. El prisma se retranquea en la calle Muralla del Mar para luego \'volar\' en la calle Subida al Castillo de la Concepción. Se produce un \'baile\' entre lo nuevo y lo viejo, entre la muralla y el edificio catalogado. Con el voladizo sobre la fachada catalogada se enfatiza su situación, se mima al edificio, se protege, se abraza, le reconoce su valor cultural. |
